Bienvenidos
Nuestro mundo actual está cada vez más fragmentado y
disociado de lo que en verdad debería ser, y si bien nuestro más grande
desafío como seres humanos es poder desarrollarnos individualmente en forma
íntegra y total, también debemos ocuparnos de nuestros responsabilidades
colectivas. Si cada uno, dentro de su propio núcleo de relaciones expande su
conciencia más allá de los límites de su propio yo, podremos sin duda alguna
construir un mundo mucho más justo que el actual.
Convivimos en un planeta en el cual millones de personas del mundo
civilizado tienen acceso a la red de Internet; pero sin embargo, 2.600
millones de personas no poseen acceso ni siquiera a redes más básicas, como
las cloacales, y 1.100 millones no tienen acceso ni siquiera a una red de agua potable.
Vivimos en un mundo en el cual mediante los avances en las áreas de
biotecnología, genética, computadoras, celulares, transgénicos, y nanotecnología, estamos
en condiciones científicamente probadas de alimentar al doble de la
población mundial, y sin embargo 30.000 niños por día mueren a causa de la
extrema pobreza y de la falta de alimentación; esto significa algo así como
un holocausto por año. Estamos siendo capaces de desarrollar medicamentos
complejos para una parte del mundo, mientras que 150.000 niños por año
mueren de malaria en África; y generamos avanzados medicamentos
antirretrovirales que solamente llegan a 700.000 personas de las 6 millones
que la necesitan en forma urgente.
El papa Juan Pablo II lo expresó magistralmente cuando dijo:
"Un modelo de desarrollo que no tenga presente estas
desigualdades y que no las afronte con decisión no podrá prosperar de
ningún modo."
Y no puede prosperar. Debemos apelar a la solidaridad, a entender que
está en nuestras manos hoy, más que en cualquier otra época de la historia,
la solución a estos problemas. Tenemos los conocimientos y la tecnología
para poder solucionarlos, pero necesitamos imperiosamente modificar nuestra
manera de ser. No de hacer ni de tener, sino de ser.
Si bien la realización espiritual debe ser uno de los objetivos primarios de
todo ser humano, no debe ser el único; también
debemos desarrollarnos, todos y cada uno de nosotros, en nuestras
profesiones, en nuestros trabajos, y en nuestros diversos núcleos sociales. Así,
de esta manera, considero que el verdadero proceso de desarrollo de todo hombre o mujer debe
ser no solamente espiritual, sino también personal e interpersonal.
Cada persona, como ser único y preciso, debe buscar su propio camino
hacia la realización, y el objetivo de este sitio Web es no solamente poder
compartir con ustedes mi propia experiencia, sino permitirles abrir la
puerta que los pueda conducir hacia nuevos y magníficos senderos.
Mi reciente libro,
"Caminando sobre la luz", ha sido un intento de
narrar mis experiencia místicas personales, con el afán de que pueda
servirle a otros para encontrar el camino espiritual que les acerque, de
forma definitiva, a una nueva manera de vivir la vida.
Bienvenidos...