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Quien Soy
Nací en
Bahía Blanca, una hermosa ciudad al sur de la provincia de Buenos Aires,
Argentina, pero el derrotero de mis padres me llevó primero a Olavarría, y
posteriormente a Zapala, San Juan, Mar del Plata, y finalmente Buenos Aires.
Me es muy difícil poder determinar en que momento comenzó mi
peregrinar por el camino místico. Siento que me ha acompañado durante toda
la vida, aunque esto no sea cierto, o quizá si, tal vez sea anterior a mis
días y mis noches. En algunos momentos se ha tornado más fuerte, y en otros
se ha desvanecido lentamente hasta hacerse imperceptible. Si me viera
forzado, sin embargo, a determinar un tiempo de inicio, diría que fue en
algún momento de mi estadía en Zapala, rodeado de cordillera, viento, nieve
y frío, pero también rodeado de la magnificencia de su paisaje y de la
calidez de su gente. Tendría yo alrededor de diez o quince años. Tampoco
puedo especificar muchos detalles de cómo empezó todo. Al mirar hacia el
pasado de estas experiencias, percibo una gran niebla que todo lo cubre y lo
oculta, tan solo me puedo dar el lujo de bosquejar algunas figuras y
vislumbrar algunos colores. De pequeños, todos tenemos mundos imaginarios
con los cuales interactuamos de una u otra manera. Yo me recuerdo desafiando
al viento, que por aquellas regiones suele tener mucha presencia, y
ordenándole que cesara de soplar. Si cierro los ojos, puedo todavía ver a
aquel niño con los brazos abiertos, arrodillado sobre el pasto, gritándole
al dios del viento para intentar aplacar su furia. Al fin y al cabo, no creo
que sea demasiado importante conocer el detalle de todas estas cosas. Lo
importante, lo trascendental, es descubrir que uno está inmerso en el
proceso del despertar a nuevas conciencias y tratar de encauzar las energías
haciéndolas fluir hacia los lugares indicados.
Me recibí
de Ingeniero Electrónico en la Universidad
Nacional de San Juan, y cursé dos master, uno en Ingeniería de Software, en
la Universidad CAECE, y el otro en Administración de Empresas, en la
Universidad de Belgrano, ambos en la Ciudad de Buenos Aires.
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Al cabo de casi 30 años de experiencias, el
despertar radical me hizo definitivamente ingresar en una nueva dimensión de la
vida, lo cual no me aparta para nada, sino que por el contrario, me
compromete aún más, con la experiencia plena de la existencia cotidiana.

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